miércoles, junio 13, 2007

Los vecinos están hartos de las multas de los agentes de movilidad



La Plaza se rebela



Los vecinos están hartos de las multas de los agentes de movilidad

Desde las terrazas de la Plaza Mayor se escucha el ruido de los petardos que los conquenses han encendido en protesta por las numerosas multas que los agentes de movilidad ponen a los residentes por aparcar en zonas prohibidas de su barrio. Las explosiones suenan a rebelión ante una situación que es, a todas luces, insostenible.
Los residentes del Casco Antiguo son los únicos que pueden aparcar sus vehículos en las plazas que el Ayuntamiento ha dispuesto para ellos. El primer problema surge porque el número de coches con derecho a estacionar en la zona de la Plaza Mayor supera al número de espacios reservados. Como es lógico, es habitual que muchos vecinos se vean obligados a dejar el suyo en zonas prohibidas, y por tanto, corriendo el riesgo de encontrarse con una multa en el parabrisas.
El asunto se agrava porque los coches de los turistas que se alojan en esta zona ocupan los espacios reservados a residentes, reduciéndose aún más el número de huecos disponibles. Encontramos un buen ejemplo en la calle del Trabuco, donde a menudo vemos aparcados en zona de residentes a los coches de alta gama, caros, de los turistas que pernoctan al lado. Ante este panorama, los vecinos tienen que dejar sus vehículos, por fuerza, en lugares donde no molestan al tráfico pero en las que se prohí­be el estacionamiento.
Hasta hace un tiempo, los agentes de movilidad eran un poco más flexibles a la hora de sacar la libreta de multas, sobre todo los fines de semana, cuando se multiplican los coches en la Plaza, no sólo a causa del turismo, sino también por las bodas que se celebran en San Felipe, la Catedral, San Pedro e incluso en las Angustias. Pero el criterio seguido por los agentes para decidir a quién sancionar, de entre todos los coches que hay mal aparcados durante los dí­as festivos, no favorece a los residentes.
Además, ahora las multas se imponen por igual, ya sea festivo o laborable, y sobre todo, si el agente de turno es el número 16, que ya es famoso por extender sanciones a diestro y siniestro a los coches de los residentes. Los vecinos están indignados, hartos de ver a diario cómo los agentes de movilidad pasan de largo ante los Mercedes, Audi, Volskwagen, sin sancionarles, a pesar de estar estacionados en los lugares reservados. Sin embargo, paran el paso junto a los coches de los residentes y dejan la multa.El alcalde, Francisco Pulido trabaja bajo los arcos del Ayuntamiento. No tiene problemas para aparcar en el barrio porque los coches oficiales tienen preferencia para estacionar donde les convenga. Sin embargo, desde alguna de sus ventanas deberí­a ver lo que está pasando, y escuchar las quejas en las terrazas, la rabia, la traca que se oye desde el Auditorio pidiendo el fin de esta injusticia.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

madre con el agente 16, porque no le pides su tlf. ni qyue estuvieras enamorad@, jajaja, o es que te metio una bellota por "lista" y no tienes otra forma de protestar que esta, xD