Como decía Lichtenberg "cuando los que manda pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto". ¿Y si el que manda lo que pierde es la cabeza? Entonces, te puedes esperar cualquier cosa.
En el año 1883, ante la terrible sequía que padeció el pueblo de Castañas, en el estado de Chiapas (México), el alcalde tuvo la "brillante" idea de publicar este bando: Considerando que el Supremo Hacedor no se ha portado bien con este pueblo una vez que en todo el año anterior tan solo ha caído un aguacero y que en este invierno no ha llovido y, por consecuencia, se ha perdido la cosecha de castañas de la que depende el pueblo, decreto lo siguiente:Supongo que los vecinos de Castañas tenía más sensatez que su alcalde ya que no se tuvo noticia, en las semanas posteriores, de la quema de iglesias o curas… o quizás cayó el ansiado aguacero. Escrito por Javier Sanz en: Historias de la Historia |
miércoles, septiembre 07, 2011
Si no llueve en una semana se procederá a la quema de curas y monjas…
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